Mini cartas a tres funcionarios viajeros: ¿Y el beneficio de estos viajes?

Estimado Oscar Ortiz:
Vi que estabas bien contento sentado en un helicóptero volando a San Miguel “para verificar avances de Estadio Barraza”, según tu cuenta en Twitter.

De acuerdo: Es bien bonito volar en helicóptero, luego de haberlos tenido encima queriéndole matar a uno durante la guerra. Espero que te hayan llevado por toda la costa, incluyendo tus propiedades en la isla Montecristo. Bien bonito este viaje. Yo una vez lo hice, pero no a costa del Estado, sino por invitación de Calvo que quería que haga un reportaje sobre su planta en La Unión.

Déjeme hacerte algunas preguntas:
¿Cuál era la urgencia para que no te pudieras desplazar en carro a San Miguel?
¿Desde hace cuándo es tarea del vicepresidente “verificar los avances” de la remodelación de un estadio?
¿Tienes las calificaciones para esta verificación?
¿Y cuánto costó esta excursión al arca del Estado?

Estimado Eugenio Chicas:
Espero que te haya gustado el viaje a Taiwán. Ya aclaraste en Twitter que fue una “generosa invitación Gob Taiwán que ha cubierto gastos aéreos-tierra.”
Pensaba que ibas a publicar, luego de tu excursión de Semana Santa, un informe sobre los beneficios que lograste conseguir con esta misión. Para mi sorpresa, detecté en el sitio oficial de Casa Presidencial, un escrito tuyo que mucho me hizo recordar los odiosos ensayos que en el colegio nos obligaron a escribir al regreso de vacaciones. Así que ahora los ciudadanos sabemos que te impresionaron las “120 especies de mamíferos, 670 de aves, 141 de reptiles y 400 de mariposas” que tiene la isla Taiwán – pero todavía no tenemos idea qué fuiste a hacer ahí aparte de turistear.

Disculpe, ya encontré el escueto informe oficial. Dice: “Se proyectan apoyos a los medios del gobierno: Televisión de El Salvador (Canal 10) y Radio Nacional de El Salvador.”
Claro, Taiwán siempre sabe dar al inquilino de turno de CAPRES apoyo para propaganda. Lo dio a Paco Flores y a Mauricio Funes, ¿por qué no a ustedes?

Estimado Hugo Martínez:
Estambul también es un destino muy atractivo. Puedo entender que luego de una Semana Santa que tenías que dedicar incansablemente a supervisar la respuesta del gobierno a los constantes temblores, te cae bien un viajecito a Turquía. Me imagino que aprovechaste esta misión para expresar al gobierno turco las profundas preocupaciones del presidente Salvador Sánchez Cerén sobre la persecución de opositores, periodistas y jueces en Turquía. Bueno, más o menos como lo hicieron en el caso de Venezuela: apoyando al gobierno en su esfuerzo de usar el diálogo para agarrar oxígeno…

Con cordiales saludos a los tres viajeros,


 
(MAS!/El Diario de Hoy)

Observador Político: El drama de Venezuela

La política tiene una dimensión personal que muchas veces no expresamos adecuadamente. Preferimos quedar en un plano analítico. El análisis es necesario, pero igual lo es el impacto personal que nos hacen los dramas humanos detrás de la política. Me duele Venezuela. Me duelen las imágenes de las manifestaciones pacíficas y masivas reprimidas por policías, militares y paramilitares que parecen fuera de control, pero no nos equivoquemos: actúan bajo control de Maduro y la cúpula chavista.

Pero igual, me siento sumamente orgulloso y optimista de ver a personas que en muchos viajes a Venezuela se han convertido en amigos, resistir a la fuerza bruta de un régimen que se resiste a aceptar que su pueblo le ha quitado legitimidad, apoyo y sostenibilidad. Ayer vi un video de la marcha opositora, en el cual Henrique Capriles, gobernador de Miranda y ex candidato presidencial, caminaba en primera fila enfrentando a los antimotines de la Guardia Nacional Bolivariana, con las manos arriba, no en señal de “nos rendimos”, sino en señal desafiante de “vean, venimos desarmados”… La Guardia les tiró a los manifestantes una batería de bombas con gas lacrimógeno, vi a Henrique tosiendo, asfixiándose, pero no retrocediendo. Estas imágenes solamente los podemos ver porque los periodistas independientes venezolanos su juegan el pellejo tomándolas y difundiéndolas en redes sociales. Son otros héroes de este drama. Los medios venezolanos hacer ratos han perdido la libertad de cubrir estos eventos…

Hoy vi un video muy parecido de Lilian Tintori, esposa de Leopoldo López, otro líder opositor, encarcelado desde hace tres años. Los muchachos le pusieron a Lilian una máscara de gas, y luego de respirar por unos momentos, ella se la puso a una señora que estaba al punto de asfixiarse.

Hoy recibimos en el almuerzo semanal de los Observadores de El Diario de Hoy a Tamara Suju, en cuya casa en Caracas tuve el privilegio de conocer, en el año 2009, a los intelectuales más brillantes de Venezuela: ex rectores de universidades, ex ministros, escritores, columnistas –todo un “Consejo de Sabios”-, discutiendo cómo unificar la oposición y cómo construir una mayoría para el regreso a la democracia. Pocos años después, Tamara tuvo que ir al exilio porque sus permanentes denuncias de capturas arbitrarias, torturas y otras formas de represión comenzaron a convertirse en un peligro para el régimen. Amenazaron a ella y su familia, y tuvieron que salir del país.

Tamara me contó del caso de Raúl Baduel, un joven que hace dos años fue detenido por su participación en una cadena humana en protesta contra la represión. Raúl fue vilmente torturado, es uno de los casos que Tamara está llevando ante el Tribunal de La Haya contra Maduro y sus funcionarios – por sistemática tortura de opositores. Conocí a Raúl en junio del 2010, en la cárcel militar Ramo Verde, donde visité a su padre, el general Raúl Isaías Baduel. Junto con toda la familia Baduel almorzamos bajo un gran afiche de Nelson Mandela. “Hay una sola cosa que temo”, me dijo el ex ministro de defensa de Hugo Chávez convertido en opositor y preso político, “y es que me pueden tratar de romper la moral tocando a mis hijos.” Exactamente esto pasó 5 años después, cuando detuvieron y sometieron a tortura a su hijo Raúl. Sin embargo, no lograron doblegar al general Baduel, y por tanto, pocos días antes de que terminara su condena, lo volvieran a acusar, esta vez por “traición a la patria”. Los dos siguen presos.

En Ramo Verde también está recluido Leopoldo López, a quien conocía en el 2008 cuando era alcalde de Chacao, lejos de ser el líder nacional en que se convirtió después. Tamara Suju, quien lleva el caso de Leopoldo ante el Tribunal Internacional de La Hay, cuenta que en estos días de convulsión lo hacen desnudarse varias veces al día, lo hacen caminar desnudo por el pasillo, le prohíben recibir a su familia, y le quitan sus libros. Si Maduro pensaba que con esto se podía quitar encima la pesadilla de un líder opositor que no le daba tregua, tuvo que observar que la captura de Leopoldo no dejó ningún vacío en la oposición. El calvario al que someten a Leopoldo ha creado una pesadilla que persigue a Maduro: No solo le ha dado a Leopoldo un estatus de héroe, también a su esposa Lilian, quien se ha convertido en la voz más escuchada contra las violaciones de los Derechos Humanos – en Venezuela y en el mundo entero.

A todo esto me refiero cuando digo que estoy orgulloso de mis amigos venezolanos, y optimista que van a lograr derrocar a Maduro y su mafia, de la forma que sea. Y solo lo puedo explicar en este plano muy personal, hablando de personas de carne, hueso y corazón que tuve el privilegio de conocer.

Y como es tan personal el drama de Venezuela, me duele cada vez que enciendo la televisión en estos días.
(El Diario de Hoy)

 

Columna Transversal: Paralizados por nuestros tabúes

El país no va a avanzar mientras nadie se atreva a romper algunos tabúes muy arraigados que frenan su desarrollo.

La reforma agraria
Es un tabú tan fuerte que ni siquiera hay debate sobre este tema. Todo el mundo sabe que la reforma agraria de Duarte, recetada por Estados Unidos, ha fracasado rotundamente. La idea central de la reforma agraria fue contrainsurgente: Había que parar la masiva incorporación de campesinos al movimiento insurgente, y a la vez establecer una base social sólida a la Democracia Cristiana, el socio principal de los militares en la aplicación de las políticas contrainsurgentes de Estados Unidos. Era un plan político, más que un plan económico. Fracasó en ambas dimensiones. La Reforma Agraria fracasó políticamente, porque nunca llevó a una consolidación de la Democracia Cristiana, sino que buena parte de los cooperativistas se volvieron base social del FMLN – y tuvo que nacer ARENA, vinculada a las víctimas de la Reforma Agraria, para dar sostén político a la guerra. Y económicamente fracasó, porque el Estado nunca logró hacer productivas las cooperativas de la Reforma Agraria. Muchas tierras expropiadas quedaron, incluso hasta la fecha, sin explotación agrícola. Más bien la Reforma Agraria destruyó la agricultura nacional. Hoy, cuando la agricultura tendría que dar el paso a la agroindustria, no hay disponibilidad de las extensiones de tierra necesarias, porque todavía la Constitución prohíbe la concentración de tierras. La consigna “la tierra a quien la trabaja” ha llevado a que nadie la trabaje, o solamente para la subsistencia. La agricultura como factor del desarrollo, está condenada a la muerte, porque nadie se atreve a romper el tabú y revertir la reforma, reformando la Constitución.

Privatización y nacionalización
Otros tabúes son la privatización, pero absurdamente también la nacionalización. Ambos temas son vetados, porque al tocarlos inmediatamente se desata una especie de guerra religiosa. Esto no permite un debate racional sobre ventajas y desventajas de nacionalización o privatización en ciertas áreas de los servicios o de la economía. No puede haber un debate sobre la privatización de partes del sistema de Seguro Social, a pesar de que probablemente tuviéramos menores costos y mejores servicios si el ISSS pudiera contratar servicios ambulatorios e incluso clínicos privados para mejorar la atención. Un sacrilegio para nuestra izquierda de solo pensarlo…

En cambio, la derecha se levanta en armas siempre cuando detecta el fantasma de la nacionalización. Incluso en áreas como el transporte público y los desechos sólidos, donde está más que comprobado que la empresa privada está fallando, y donde en muchos países empresas públicas prestan mejores servicios a menos costos.

El debate sobre privatización, nacionalización o empresas mixtas debería ser un debate técnico y no ideológico con características de guerras religiosas. Estos temas no son asuntos de fe, sino asuntos prácticos y de eficiencia. El Seguro Social perfectamente podría transformarse en un seguro que deja de ofrecer servicios médicos, y se limite a pagar a los proveedores de salud, sean públicos y privados. Por otra parte, el Estado hace ratos hubiera tenido que destruir el mafioso monopolio privado de MIDES, creando empresas públicas (o público-privadas) bajo control regulatorio de los municipios. Habría que analizar si no sería más eficiente que las alcaldías conjuntamente crearan una empresa metropolitana de recolección de basura, y si esta tendría que ser de carácter municipal, privado o mixto, para ser eficiente.

El transporte público urbano posiblemente sería más eficiente si fuera administrado por una empresa pública manejada por los municipios del Gran San Salvador, que por supuesto podría subcontratar o concesionar parte de los servicios unificados a los empresarios o cooperativas de transporte. Todo esto depende de estudios de factibilidad y no de credos ideológicos.

La cobardía de los partidos ante estos tabúes es la única forma de explicar el escandaloso hecho que luego de 9 año de terminar su construcción del Puerto de La Unión todavía no está operando. El Estado no lo puede operar, pero tampoco permite que lo haga un consorcio privado. A esta altura, ambos puertos y ambos aeropuertos deberían estar bajo administración de concesionarios privados, por supuesto regulados por instituciones del Estado.

Con el tabú de la privatización como fantasma los gobiernos de Saca, Funes y Sánchez Cerén han destruido el único Asocio Público-Privado exitoso que tuvimos: LaGeo, que genera electricidad haciendo uso de la fuerza térmica de nuestro subsuelo, operada con gran éxito tecnológico, económico y ecológico en conjunto por CEL y la multinacional italiana ENEL. Sacaron a ENEL con amenazas, embargos, vetos y casi a palos del país, y nuestra industria geotérmica quedó estancada.

Así es la fuerza destructiva de los tabúes que nadie se atreve a enfrentar.
(El Diario de Hoy)


Carta al ministro de Seguridad: La incapacidad de aceptar errores y consejos

Estimado comisionado Landaverde:
A un ministro que no escucha ni críticas, ni propuestas, ni recomendaciones de nadie fuera de su gobierno o partido, solo le queda la descalificación: “Las pandillas están buscando ejercer influencia sobre supuestos tanques de pensamiento”. Así reaccionó usted al análisis que planteó al Gobierno un grupo de expertos de conflictos de prestigio global. El “International Crisis Group” está compuesto por exlíderes de Estados y de organismos internacionales, expertos en seguridad nacional y otros académicos que con mucho éxito han aportado a generar soluciones a muchos conflictos en el mundo.

Solo porque les recomiendan revisar a fondo su política de Seguridad, usted les llama “supuesto tanque de pensamiento” y los acusa de haberse dejado influenciar por las pandillas. Esa es su lógica, ministro, y por eso estamos como estamos. Todos los independientes que critican sus políticas y recomiendan enfrentar la violencia con políticas que no generen más violencia, para ustedes son colaboradores de las pandillas o idiotas que se dejan manipular por delincuentes.

Uno no tiene que dejarse influenciar por las pandillas para darse cuenta que las políticas de seguridad de su gobierno no funcionan y que ponen en duda el compromiso del gobierno y de la PNC con los Derechos Humanos y los debidos procesos. Aquí ha venido Álvaro de Soto, uno de los facilitadores de nuestros Acuerdos de Paz del 1992, junto con el exembajador Thomas Pickering, para plantearles a ustedes lo mismo que ahora repite el Crisis Group: que necesitan revisar su concepto militarista de lucha contra la violencia, y ustedes, gobierno y partido FMLN, los mandaron al carajo.

Lo mismo, aunque con más diplomacia (o mejor dicho, hipocresía), le está pasando al embajador Benito Andión, quien como enviado especial de Naciones Unidas está tratando de facilitar acuerdos nacionales, que obviamente tienen que incluir el tema seguridad. Aunque fue el mismo presidente Sánchez Cerén quien pidió al Secretario General de este organismo que enviara a este facilitador, igual se niega a escucharlo.

Tampoco aceptan señalamientos de parte de la UCA, de la Iglesia, de los medios, ni siquiera del Departamento de Estado. ¿Será que todos ellos también son víctimas ingenuas o cómplices de la influencia de las pandillas?

El International Crisis Group, dirigido por el francés Jean-Marie Guéhenno, que durante 8 años fue jefe de las operaciones de mantenimiento de la paz de Naciones Unidas, recomienda al gobierno salvadoreño “exonerar a los facilitadores de la tregua acusados de asociación ilegal, como una medida de fomento de la confianza; revertir la decisión de renovar las ‘medidas extraordinarias’ contra las maras; y aprobar la estancada ley de rehabilitación”.

Entiendo que este tipo de recomendaciones no les gustan. Pero alguien incapaz de considerar un análisis, solamente porque no le gusta que cuestionen sus políticas, jamás debería ser ministro, mucho menos de Justicia y Seguridad.

Saludos,

(MAS!/El Diario de Hoy)


 

Crisis fiscal y presupuesto para bobos

Negar sus votos en caso que el gobierno no está dispuesto a corregir el presupuesto no es sabotaje. Es el ejercicio de un derecho y deber constitucional.

Luego de vacaciones, regresamos a lo mismo. Nuevamente vamos a escuchar tanto a los mal intencionados como a los sabios ingenuos exhortando ambos, gobierno y oposición, por igual a dejar de ser necios y a bloquear la solución al problema fiscal. Pongamos las cosas claras: Necio es quien no tiene razón y sigue insistiendo. Pero los que tienen razón y sostienen su posición, no son necios, son coherentes.

El gobierno tenía la oportunidad (y el deber) de poner todas las cartas sobre la mesa y presentar un presupuesto general de la nación completo, incluyendo todas las obligaciones del Estado y todos los gastos necesarios para cumplir su plan de gobierno. Pero el gobierno no lo hizo, porque entonces, su presupuesto hubiera tenido un déficit de unos 2000 millones de dólares. El gobierno hubiera tenido que ir a la Asamblea y negociar con ARENA el financiamiento de este presupuesto. En esta negociación, el gobierno hubiera pedido financiarlo con préstamos, y la oposición hubiera exigido enfrentar buena parte del déficit con recortes de gastos. No pongamos todo en el mismo saco: Una posición es necia, la otra es necesaria.

La Constitución manda que un presupuesto que incluye préstamos necesita mayoría calificada de la Asamblea. Esto significa que el gobierno está obligado a presentar un presupuesto y un plan de financiarlo aceptables para 56 diputados. Si un gobierno quiere deshacerse de esta obligación, tiene que ganar en elecciones parlamentarias una mayoría calificada de 56 votos que se lo permita. Mientras esta mayoría no exista, el gobierno está obligado a presentar un presupuesto aceptable para sus adversarios. No sé cual parte de esta regla simple el gobierno y muchos “sabios” no entienden.

El FMLN no dispone de una mayoría para aprobar préstamos sin aprobación de la oposición. Pero tampoco quiere negociar su presupuesto con la oposición. Prefiere extorsionar y enganchar a los partidos minoritarios para alcanzar mayoría simple (de 43 votos) para aprobar un presupuesto incompleto – o sea, desaparecer el déficit omitiendo algunos rubros. En esta ficción el presupuesto parece equilibrado y financiado.

Pero estas mentiras siempre tienen patas cortas. Las obligaciones de pagar pensiones a los militares, de cancelar préstamos hechos al fondo de pensiones, de pasar el FODES a las alcaldías, no desaparecen por arte de magia. Las pueden desaparecer en el papel donde se imprime el presupuesto, pero no en la realidad. Por tanto, ahora que tienen encima estas obligaciones perfectamente previsibles, piden a la Asamblea que les autorice los préstamos que desaparecieron a la hora de presentar el presupuesto.

Por supuesto ARENA dice que no. Serían bobos si aceptaran esta extorsión. El gobierno, de manera fraudulenta, se hizo de un presupuesto que todo el mundo sabía que no reflejaba los gastos reales. Hoy echan la culpa a la oposición y le exigen que retrospectivamente les aprueben los préstamos necesarios para cubrir el déficit, con el argumento extorsionista que si ARENA les niega sus votos, afecta a la población. Este chantaje no extraña, es parte del populismo del FMLN. Pero sí extraña que analistas independientes les compren este relato y presionan por igual a gobierno y oposición.

Entonces, ahora está en la agenda lo que hubiera tenido que discutirse antes de aprobar el presupuesto: ¿Cómo financiarlo, con préstamos o con recortes, o con qué combinación de ambos? Y el gobierno tiene que enfrentar este debate y hacer concesiones, porque así lo demanda la Constitución: Para financiar un presupuesto con deuda necesitan mayoría calificada, y no la tienen sin los votos de ARENA.

Negar sus votos en caso que el gobierno no está dispuesto a corregir el presupuesto no es sabotaje. Es el ejercicio de un derecho y deber constitucional.

El que tiene que ceder es el gobierno. Tiene que aceptar que el presupuesto que con ayuda de sus aliados aprobó, es incompleto y desfinanciado. ARENA no se va a negar categóricamente a cubrir una parte del déficit presupuestario con deuda. Lo que sí tiene que rechazar es la idea de aprobar más deuda mientras el gobierno no acepte negociar el ajuste necesario para reducir gastos.

La versión de que aquí hay dos actores que por falta de voluntad de ponerse de acuerdo hunden al país en una crisis de impago, sólo sirve para quitarle presión al gobierno y pasarla a la oposición, debilitando la posición correcta de hacer valer el mandato constitucional de un presupuesto nacional equilibrado y financiado. No confundamos la necedad del gobierno, que a cualquier costo quiere seguir adelante con sus políticas populistas-electorales, con la necesaria oposición contra un presupuesto inconstitucional, que de todos modos le cuesta tanto asumir a ARENA.
(El Diario de Hoy)



Carta a los que reclaman la presencia del presidente: Acepten la realidad, estamos a la deriva. De Paolo Luers

Estimados amigos:
Les tengo que preguntar: ¿Acaso se hubieran sentido más seguros si en la cadena nacional sobre los sismos hubiera aparecido el profesor Sánchez Cerén?

Fue patético el espectáculo del comando de emergencia formado por la ministra de Medio Ambiente (que dijo que mejor nos vayamos a la playa); el “albañil del pueblo” Gerson, (quien dijo que mejor no saliéramos); el canciller, quien no tenía nada que decir; y el vicepresidente a quien sacaron de a saber de qué tipo de vacaciones.

Enfrenten la realidad: Así es nuestro gobierno, esté o no el presidente, esté en Cuba recibiendo tratamiento médico o esté aquí.

El hombre se fue a Cuba sin avisar. Como si no lo supiéramos. Por supuesto que no podía saber que iba a temblar. Pero sí sabía que su gobierno estaba en impago. Sí sabía que nos iban a bajar aun más en las clasificaciones de crédito, poniéndonos en la misma categoría con Venezuela. Se fue de todos modos, y de alguna manera tuvo razón: Estén o no estén el presidente y su vice, aquí no hay liderazgo.

La crisis de los sismos perfectamente la hubieran podido dejar en manos de Jorge Meléndez, quien dirige el organismo que coordina las respuestas a las emergencias. Lo hubiera hecho mejor que los tres que se disputan la candidatura presidencial y las cámaras: Gerson, Oscar y Hugo.

El presidente se fue a Cuba dejando instrucciones que nadie revelara su destino y su condición. Esto sí es grave, pero no porque su liderazgo nos haga falta. Es grave por la evidente inconstitucionalidad de su salida sin haber pedido permiso a la Asamblea. La Sala confirmó en su sentencia del 1 de septiembre del 2016 que el mandatario tiene que pedir permiso cada vez que salga del país. Es incomprensible que la Asamblea y la Sala permitan que esta inconstitucionalidad se repita en cada viaje del presidente.

Más grave aún es que, con el presidente ausente o presente, cada vez se confirma más que no es apto para gobernar. No por brillar de su ausencia en una emergencia nacional, sino por brillar de ausencia de liderazgo en todos los asuntos del Estado. Delega la política de Seguridad Pública a un conjunto de policías, quienes facilitan la militarización de la PNC y encubren la sistemática violación de Derechos Humanos. Delega la política fiscal a personeros de notoria incapacidad y negligencia. Delega la tarea de atraer inversiones a Sigfrido Reyes, Oscar Ortiz y José Luis Merino, que son para espantar a cualquier inversionista.

El gobierno está a la deriva. Y lo peor: La oposición tampoco muestra liderazgo. Felices vacaciones les desea


(MAS!/El Diario de Hoy)




Un día después:

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Carta a una lectora: Hablemos de prioridades

Estimada señora:
Usted me mandó múltiples mensajes preguntándome, más bien reclamándome porqué no he escrito sobre Oscar Ortiz y Chepe Diablo.

Le voy a contestar. Me quedé callado porque todo el mundo habla de esto todos los días. Esto siempre es sospechoso. Todo está dicho, e incluso un poco más: especulaciones, confabulaciones, y otras novelas. Sólo tendría sentido escribir más sobre este caso si tuviera los elementos para contrarrestar estas novelas, no para alimentar más la leyenda… de Texis. Llegará el momento.

El fiscal general, con todas las limitaciones de presupuesto que con buena razón está lamentando, asignó a 50 (¡cincuenta!) fiscales al caso contra Chepe Diablos. Me surge una pregunta: ¿Qué hubiera pasado si al caso Mauricio Funes hubiera asignado semejante recursos? En este caso (más bien en estos múltiples casos: Probidad/enriquecimiento ilícito, Chaparral, Polistepeque, Odebrecht, el préstamo convertido en donación de Salume…) ni siquiera existe una acusación penal, por lo tanto tampoco orden de captura. Y el caso civil se encuentra en el aire.

Si por ordenes del señor F1 estuvieran 50 fiscales revisando toda la documentación incautada en los allanamientos a las casas de Funes, Vanda, Michi y Mecafé, y si contaran con el mismo apoyo técnico que Estados Unidos está brindando en el caso Chepe Diablo, los periódicos no tendrían tantas páginas que llenar con la novela de un “cartel” acusado de lavado de 215 millones de dólares. ¿Y si los 50 fiscales los hubieran asignado al caso Saca y Cía.?

En este punto me surgen otras dos dudas; la primera: ¿Existen “carteles de lavado”, o reservamos este distintivo para los grandes narcotraficantes?

Y la otra duda, esta sí profunda: ¿Es más importante que alguien lave 200 millones o que otro los robe? Estoy claro que ambos son delitos, pero ¿cuál de los dos hace más daño al país? Me imagino que también un fiscal general tiene que definir prioridades, sobre todo cuando es cierto que le quieren paralizar su trabajo negándole los fondos necesarios para hacerlo bien.

Y ahí me entra la madre de todas las dudas: ¿Cómo es posible que un fiscal general, al tiempo que investiga casos de corrupción muy sensibles, esté obligado a negociar el presupuesto de la fiscalía con el gobierno y con los partidos – o sea con los posibles afectados de sus investigaciones? La respuesta: No es posible. No puede pasar. Es contrario a la independencia del fiscal y su institución.

Como ve, estimada señora, ya me corrí otra vez a otros temas. Pero para mi son más importantes. Sobre todo porque nadie habla de ellos.

Saludos,


(MAS!/El Diario de Hoy)


Columna transversal: El orden

Nuestro adorado cuarto de niño, este reino del desorden que defendimos contra las intromisiones y regulaciones de los adultos, vive en nuestra memoria como símbolo de libertad y felicidad. Pero al crecer nos enseñaron que todo ser maduro tiene que aspirar a un orden que nos da estabilidad. De la libertad del desorden sólo nos queda la nostalgia.

En política, los conservadores se ven como garantes de este orden. En Alemania hay un partido conservador de derecha, cuyo programa se llama “Ordnung”. Un término muy alemán, mucho más pesado que “orden” en español. No es sólo un principio, es una manera de actuar, controlar, imponer, sancionar. En alemán, las fuerzas de seguridad se llaman “Ordnungskräfte”: fuerzas del orden. No defienden la libertad, ni los derechos ciudadanos, defienden el orden. “Ordung muss sein” (orden es necesario) fue la frase preferida de la dictadura nazi y de la dictadura comunista.

Para los conservadores, la mente desordenada es una carga para el hombre y una amenaza para la sociedad, y la creación de orden la ven como una tarea de la sabiduría. Así ya lo dijeron en cristiana convicción Agustín y Tomás de Aquino. “Ordnung” es el término fundamental del conservadurismo político.

Del principio del orden se derivan una serie de axiomas que caracterizan y dominan el pensamiento del conservadurismo, sea de derecha o de izquierda: realismo, jerarquía, autoridad, disciplina, patria, seguridad, armonía, moral, unión… Su punto común es la prevalencia de lo existente sobre lo posible. Los liberales, la izquierda democrática y la izquierda antiautoritaria tienen otros axiomas: pluralismo, debate, tolerancia, derecho a la disidencia, emancipación, autodeterminación, libertad….

La izquierda democrática, los liberales, los libertarios y los antiautoritarios desarrollan utopías, la derecha conservadora se aferra a tradiciones e identidades. Confinando la utopía al ámbito de la fantasía y lo imposible, los conservadores tienden a elevar la tradición y la identidad a categoría de necesario. No existe alternativa, este es el refrán conocido de los conservadores. La pérdida del orden (como en la crisis de refugiados en Europa; o en las manifestaciones ciudadanas en Venezuela) significa caos, y es imposible vivir. El desorden genera miedo, y el miedo genera fuerza para los conservadores. Así se explican el Brexit, el triunfo de Trump, el surgimiento de derechas ultraconservadoras en Francia, Holanda, Alemania, Hungría, Polonia y Rusia.

El hecho que todo orden político es sucesible a perturbaciones, los liberales y la izquierda democrática lo vemos como normal y hasta necesario para producir cambios. Para la derecha conservadora y la izquierda ortodoxa, ansiosas de armonía, disciplina y unidad, cualquier perturbación significa peligro. Es por esto que los conservadores pueden vivir mejor con injusticia que con desorden. Y esto incluye a los conservadores marxistas. Ahí reside en el fondo la diferencia entre autoritarios (derecha conservadora, comunistas) y antiautoritarios (liberales, izquierda democrática).

Tal vez ser conservador o ser liberal y antiautoritario es asunto de temperamento. Unos prefieren el calor del cuarto de niño desordenado; otros, la seguridad y el orden de un escritorio de oficinista.
Pero más allá de temperamentos individuales, también es asunto del tipo de convivencia que se quiere en una familia, en una sociedad, en un país, en el mundo: ¿Una convivencia basada en orden-unidad, o en pluralismo-diversidad? Unidad del pueblo (los nacionalistas) o unidad de clase (la izquierda ortodoxa) versus sociedad abierta. Pueblo versus ciudadanía. Identidad versus personalidad. Colectivo versus individuo.

Estamos acostumbrados de ubicarnos en el espectro político sobre una coordenada entre izquierda y derecha. Pero hay otra que mide y explica mucho mejor el carácter de partidos, movimientos, o líderes: la coordenada entre autoritario y democrático. Si usamos esta coordenada para entender el espectro político, de repente vemos mucha cercanía entre los polos clásicos de derecha e izquierda. Y mucha coincidencia entre liberales e izquierda democrática, libertarios y antiautoritarios. Pero el espectro partidario (aun) no refleja esto.

Mari Le Pen (la líder ultraderechista de Francia) y Pablo Iglesias (el líder de la nueva izquierda populista española) se parecen mucho más de lo que ellos mismos creen. Comunistas y fascistas han erigido dictaduras muy parecidas. Nacionalistas y marxistas tienen el mismo irrespeto por los individuos, sus libertades y sus diferencias. Es tiempo que los verdaderos liberales y los verdaderos socialdemócratas entendamos que tenemos mucho más en común que cada uno con los extremos en la coordenada izquierda-derecha.
(Inspirado en una nota de Roman Leik en Spiegel-Online)
(El Diario de Hoy)